El casco antiguo de Roquetes iniciará una transformación histórica a partir del mes de septiembre con una inversión de 2.008.000 euros. Las obras, que se alargarán durante un año y medio, afectarán a más de una veintena de calles comprendidas entre la calle Rebull, Balagué, Mayor y Sol.
El proyecto se llevará a cabo en dos fases para minimizar las molestias a los vecinos. La primera fase comenzará al inicio del curso escolar, abarcando las calles Sant Roc, del Sol, Rebull y Santa Elena. La segunda fase se centrará en las calles Balagué, Sant Roc y la calle Mayor, aunque esta última no forma parte del ámbito principal de trabajo.
En todas las calles intervenidas se renovarán las aceras y el firme, se sustituirá la red de agua potable por una nueva, se instalará una red de aguas pluviales y se mejorará el alcantarillado. Además, la mayoría de vías se convertirán en plataforma única, eliminando las aceras tradicionales para ganar anchura y cumplir la normativa vigente.
La renovación de la red de agua incluirá la sustitución de la antigua red de fibrocemento, la incorporación de nuevas válvulas de sectorización para limitar cortes en caso de avería y nuevos hidrantes para facilitar la labor de los Bomberos. También se instalará por primera vez una red específica de recogida de aguas pluviales en este ámbito y se renovarán las acometidas de alcantarillado y agua potable de las viviendas.
Para reducir las afectaciones, el Ayuntamiento habilitará tres zonas provisionales de aparcamiento para los residentes frente al CAP de Roquetes, en la calle Pare Romanyà y en los aparcamientos del Ayuntamiento. Durante la primera fase, también se establecerán espacios de carga y descarga en la calle Sant Ramon, en la calle Mayor y en los aparcamientos municipales.
Para mantener a la ciudadanía informada, se habilitará un canal específico de WhatsApp para comunicar las afectaciones derivadas de las obras.




