La previsión es que el contrato, con una duración hasta 2032, se adjudique antes de que finalice este año. La licitación publicada por el consistorio asciende a cerca de 27 millones de euros.
La adjudicación del contrato incluye no solo la instalación de los nuevos dispositivos, sino también la adecuación de una sala de control y una sala de crisis en las dependencias de la Guardia Urbana. Además, se garantizará el mantenimiento del sistema durante cinco años.
De un total de 615 cámaras planificadas, 488 estarán destinadas a la seguridad ciudadana, mientras que las 127 restantes se utilizarán para el control del tráfico en la vía pública.




