Esta iniciativa conjunta busca abordar mejoras en áreas clave como la vivienda, los equipamientos comunitarios y la transición ecológica en siete vecindarios: dos en Sant Adrià (Sant Adrià Nord y Sant Joan Baptista) y cinco en Badalona (El Remei, Sant Roc, Artigues, Sant Mori de Llefià y Sant Antoni de Llefià). Estos barrios forman un continuo urbano con dinámicas sociales y residenciales compartidas.
El acuerdo se ha gestado después de que ambos municipios no figuraran en la primera lista de proyectos seleccionados del Pla de Barris, presentada el pasado diciembre. Mientras que el alcalde de Badalona, Xavier Garcia Albiol, argumentó falta de tiempo para preparar proyectos, Sant Adrià ya trabajaba en una propuesta propia y sugirió la unión de fuerzas.
“"Los vecinos no entenderían que la calidad de las viviendas, de las calles, de los parques o de la red de equipamientos comunitarios se tratase de manera diferente por el hecho de existir una línea administrativa."
La propuesta, denominada 'Recosiendo fronteras: tejiendo comunidad', se prevé cerrar hacia el verano para su presentación. Los barrios implicados suman 31.655 habitantes, 9.247 viviendas y una renta media por persona inferior a los 12.000 euros, con un Índice Socioeconómico Territorial inferior a 80, evidenciando su vulnerabilidad socioeconómica y la necesidad de una intervención pública integral.
Entre los proyectos que se podrían financiar, José A. Gras ha mencionado la rehabilitación de Can Rigalt, el edificio más antiguo de Sant Adrià, para convertirlo en un "laboratorio urbano". También se quieren introducir más zonas verdes e "islas de frescor" para mitigar los efectos del cambio climático. Daniel Gracia, segundo teniente de alcalde de Badalona, ha subrayado la voluntad de "coser fracturas urbanas y administrativas" y "reforzar la conectividad física y social" entre los barrios.




