La ciudad de Barcelona ha activado la Fase de Alerta por calor muy intenso, debido a los avisos del Servei Meteorològic de Catalunya. Esta medida responde a un nivel de riesgo 4 en una escala de 0 a 6, y se ampara en el nuevo protocolo municipal adaptado al Plan Operativo para Prevenir los Efectos del Calor (POCS) de la Generalitat de Catalunya. La fase de alerta se mantendrá durante hoy y mañana, 8 y 9 de julio.
El objetivo principal de esta operativa es reducir el impacto negativo de las altas temperaturas en la salud de la ciudadanía, con una atención especial a colectivos en situación de vulnerabilidad. Estos incluyen personas mayores que viven solas, personas con discapacidad, niños y bebés, personas con enfermedades crónicas o problemas de salud mental, y personas sin hogar.
Desde mediados de junio, la ciudad ya se encuentra en fase preventiva, con acciones de sensibilización e información sobre los riesgos del calor y recomendaciones para hacerles frente. Esta fase incluye la distribución de folletos informativos, la difusión de espacios habilitados como refugios climáticos y la preparación de los equipos de atención social.
El Centre d’Urgències i Emergències Socials de Barcelona (CUESB) juega un papel clave como servicio de referencia en atención social. En fase de alerta, el CUESB envía avisos por SMS a más de 11.800 personas identificadas como vulnerables, ofrece atención telefónica permanente en el 900 70 30 30, y puede realizar desplazamientos a domicilio para evaluar riesgos. También se refuerza la información en la vía pública, especialmente para personas sin hogar, informando sobre la red de refugios climáticos y distribuyendo agua y material de protección.
En caso de que los avisos del Servicio Meteorológico de Cataluña eleven el riesgo a nivel 6, se activaría la Fase de Emergencia. Esta fase intensificaría todas las actuaciones, pudiendo incluir el traslado de personas vulnerables a equipamientos habilitados como refugios climáticos o incluso el uso del CUESB como espacio de pernoctación para personas en situación de gran fragilidad.
El calendario de la fase preventiva se ha ampliado y, a partir del próximo verano, comenzará el 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de septiembre, reflejando la creciente importancia de la gestión de las olas de calor en el contexto del cambio climático.




