El dispositivo, realizado en colaboración con el Consorcio de la Zona Franca, ha levantado una parte del asentamiento donde malviven unas 175 personas. La actuación responde a la detección de una importante plaga de roedores que pone en riesgo la salubridad de los residentes y de las empresas del entorno industrial.
“"No se está echando a nadie y los afectados se pueden desplazar unos metros más allá, al espacio que no está afectado por el control de plagas."
El operativo se realizará por fases e incluye la limpieza y la aplicación de productos químicos. Desde enero, se ha intensificado la labor social con la Cruz Roja y el CUESB para atender las situaciones de vulnerabilidad. Según los datos oficiales, entre 135 y 150 residentes ya tienen vinculación con los servicios sociales municipales.
Una vez finalizada la actuación de limpieza, la zona quedará acordonada y señalizada para advertir de la presencia de productos químicos. La Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra han colaborado en el dispositivo, que había sido comunicado a los residentes con varios días de antelación.




