El acuerdo se ha fraguado tras la inclusión de tres mejoras técnicas exigidas por la oposición en materia de patrimonio, programa arquitectónico y superficie comercial. El proyecto se ubicará en el palacio Marcet, sede del antiguo cine Comèdia, y su apertura está prevista para principios de 2028.
Entre los cambios pactados destaca la reducción del espacio para tienda y restaurante, que no podrá superar el 16% del total del edificio. Asimismo, se ha garantizado una rehabilitación que recuperará elementos originales de la fachada catalogada, eliminando intervenciones previas que habían dañado la estética del inmueble.
“"Será un nuevo edificio simbólico en el corazón de la ciudad."
La baronesa Carmen Thyssen ha mostrado su disposición a adaptar el proyecto a las necesidades de la ciudad y ha manifestado su deseo de contar con un director catalán para la institución. Por su parte, Barcelona en Comú ha criticado la opacidad del proceso y mantiene sus reticencias ante lo que consideran una operación especulativa.




