El consistorio barcelonés ha identificado ocho Espacios de Gran Afluencia donde la presión es crítica. Donaire destaca que el 8% de excursionistas que salen de la ciudad es un umbral demasiado bajo y apuesta por crear productos de calidad que conecten la capital con zonas como el Priorat o Girona.
“"Pedimos al sector privado que los grandes equipamientos culturales hagan un esfuerzo de contención."
Sobre la Sagrada Familia, el responsable municipal admite que la visita del Papa y la finalización de las obras aumentarán su atractivo, pero pide una gestión responsable para evitar el colapso del entorno, similar a las medidas aplicadas en el Park Güell o el mercado de la Boqueria.
Finalmente, el comisionado ha defendido la prohibición de los pisos turísticos para 2028, asegurando que la ciudad tiene capacidad para absorber esta demanda a través de la planta hotelera y el desarrollo de nuevas plazas en áreas de expansión como la Sagrera.




