La fiesta ha tenido lugar pocos días después de la visita del papa León XIV, quien presidió el acto oficial de inauguración y bendición de la nueva torre. La ceremonia coincidió con el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí, figura clave del templo.
El recorrido festivo comenzó en la Casa Batlló y finalizó en la Sagrada Familia, atrayendo a numerosos turistas que llenaban los alrededores del templo. Las 'colles' de gigantes y cabezudos de la ciudad fueron las protagonistas de la jornada.
Como colofón de la celebración, los cabezudos Macers de Barcelona y el gigante de Gaudí, procedente de Riudoms, realizaron una ofrenda en la cripta donde reposan los restos del arquitecto, como emotivo homenaje a su legado.




