El Ayuntamiento de Barcelona pretende quedarse con una de las escasas fincas del siglo XIX que se mantienen intactas en Sarrià. Sin embargo, la inmobiliaria Corp, propietaria del recinto, ha rechazado todas las ofertas de permuta de terrenos en otros puntos del distrito a cambio de ceder la masía y sus jardines.
“"Hay un muro en este momento que es Corp y que no hemos podido traspasar."
La situación judicial ha sido clave en este proceso. Tras las sentencias del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya y del Tribunal Supremo que anularon el plan para construir apartamentos de lujo, la promotora se encuentra en un callejón sin salida legal, pero mantiene su negativa a la titularidad pública.
Los colectivos vecinales, como Defensem Can Raventós, instan al consistorio a persistir en la negociación. Reclaman que la finca se convierta en una Casa de la Cultura y que sus jardines funcionen como refugio climático para los residentes de Barcelona.




