La Gerencia del Área de Seguridad ha destinado un presupuesto de 8.185,15 euros para esta adquisición. El contrato busca mejorar la seguridad de los agentes y evitar la manipulación directa de las sustancias en las dependencias del cuerpo, según consta en el expediente iniciado el pasado 18 de diciembre.
Los dispositivos se instalarán en las comisarías de les Corts, Gràcia, Horta-Guinardó y en unidades especializadas como la UREP y la Unidad Central de Tránsito. Las cajas cuentan con un sistema de buzón que impide recuperar el contenido una vez introducido, reforzando la cadena de custodia.
Las especificaciones técnicas exigen que las cajas sean de acero con puertas de 10 mm de grosor y un peso cercano a los 80 kilos. Con una capacidad de hasta 50 litros, estas medidas pretenden blindar el almacenamiento de los estupefacientes ante posibles intentos de sustracción o manipulación indebida.




