Los datos del padrón municipal a 1 de enero de 2026 revelan una población total de 1.729.963 habitantes, un ligero retroceso respecto al año anterior. Siete de los diez distritos barceloneses han experimentado pérdidas poblacionales, mientras que Ciutat Vella, Nou Barris y Sant Andreu han registrado incrementos menores. El teniente de alcaldía, Jordi Valls, ha atribuido este descenso a correcciones administrativas en el padrón, señalando que Barcelona sigue siendo una "puerta de entrada" al territorio.
La caída poblacional sería mucho más pronunciada si no fuera por la inmigración, ya que el crecimiento natural vegetativo es negativo. La natalidad ha alcanzado mínimos históricos, con 11.012 nacimientos en 2025, la cifra más baja desde 1900, exceptuando el año 1939. La diferencia entre nacimientos y defunciones (14.557) deja un saldo negativo de 3.549 personas. Solo Ciutat Vella, con un 54,8% de población extranjera, consigue más nacimientos que defunciones.
El envejecimiento es una tendencia clara, con una edad media que sube a los 44,6 años y un récord de 1.196 personas centenarias, mayoritariamente mujeres. Paralelamente, se observa un éxodo juvenil: muchos jóvenes españoles abandonan la capital catalana, principalmente hacia otros municipios de Catalunya (68,4%) y del resto de España (23,7%), a menudo debido a la crisis de la vivienda. Esto ha llevado a un aumento de los hogares unipersonales, que ya superan los 218.000.
La migración se consolida como el principal motor demográfico de la ciudad. El 81,6% de los nuevos empadronados son adultos jóvenes nacidos en el extranjero, y un 44% de ellos poseen titulación universitaria, elevando el nivel académico general. La población nacida en Barcelona representa ahora el 44,6%, mientras que los nacidos en el extranjero suman 626.924 (36,2%), con una mayoría proveniente de América. La ciudad acoge 182 nacionalidades diferentes.




