El alcalde Jaume Collboni ha detallado que el objetivo es renovar hasta 20.000 vehículos de baja cilindrada. La medida busca reducir las 3.000 toneladas de CO2 que emiten anualmente los ciclomotores de gasolina en la ciudad, enfocándose especialmente en el colectivo joven y las empresas locales.
“"Barcelona es una ciudad motera y referente en la electrificación urbana, tanto en España como en Europa."
La iniciativa se integra en el Plan Clima municipal, que aspira a que el 100% de los ciclomotores sean de emisiones cero para el año 2030. Con un censo de 270.000 motocicletas, la capital catalana es una de las ciudades con mayor presencia de este transporte en Europa.




