La capital catalana se adaptará así a principios de 2027 a la ley 18/2017 de comercio, que obliga a los municipios a regular esta actividad económica. La nueva norma sustituye las licencias colectivas por licencias individuales, buscando aportar más transparencia y equidad en el acceso a la actividad, y evitar la intermediación entre los profesionales. Esta medida afecta a todos los vendedores que se instalan en espacios públicos con paradas desmontables o transportables.
La comisión de gobierno del Ayuntamiento ha dado luz verde a la tramitación, reafirmando la voluntad de mantener estos mercados en la ciudad. La normativa también definirá las condiciones de cada mercado, como el lugar, la periodicidad, el número de puestos, los horarios y las condiciones sanitarias. Se establece un periodo de adaptación de un año para las licencias vigentes.
Para la teniente de alcaldía de Promoción Económica, Raquel Gil, la nueva ordenanza permitirá regular por primera vez los más de 70 mercados de venta no sedentaria de la ciudad, que aportan valor comercial, generan empleo y complementan el comercio de proximidad. "Permitirá mantener todos los mercados de venta no sedentaria que tienen licencia en este momento y a la vez mejorar la seguridad jurídica", ha destacado Gil.
En los casos de creación de nuevos mercados, las licencias se otorgarán por concurrencia competitiva, teniendo en cuenta criterios como la capacidad, la antigüedad, la vinculación con el distrito, la mejora de la oferta comercial, la sostenibilidad medioambiental y la seguridad del punto de venta. Como máximo, se autorizará un establecimiento por titular, que pagará tasas anualmente.
La gestación de esta norma ha sido larga, con diversas consultas previas a la ciudadanía y organizaciones desde 2024. El objetivo es que la nueva ordenanza esté vigente en el primer trimestre de 2027, cumpliendo así con la normativa catalana y dando seguridad jurídica a los profesionales del sector.




