Estas medidas se enmarcan en la pacificación del último tramo de la avenida Meridiana y buscan priorizar el transporte público para aliviar los problemas de tráfico, especialmente en hora punta. El objetivo es que las líneas interurbanas ganen velocidad comercial y se reduzcan los atascos en las entradas de la ciudad.
Una de las propuestas analizadas es el traslado de la estación de Fabra i Puig a un emplazamiento soterrado bajo el parque situado entre la avenida Río de Janeiro, el Campo de Fútbol de Porta y la calle Andreu Nin. Esta reubicación permitiría aumentar su superficie para acoger entre 20 y 27 dársenas, aunque la inversión necesaria está pendiente de evaluación por parte de las fuentes municipales.
“"Ofrecer un buen servicio de transporte público es la única forma de pacificar la Meridiana."
Actualmente, la estación de Fabra i Puig funciona como intercambiador para los usuarios del bus interurbano y la línea L1 de metro, que a menudo se encuentran saturados en horas punta. La diversificación de los flujos, derivando parte del pasaje a otras líneas de bus urbano de TMB, es una de las soluciones que se estudian para descongestionar estos puntos.
El análisis de la movilidad en los accesos de la ciudad parte de la premisa de que añadir más carriles para el vehículo privado no es una solución efectiva. Los problemas de tráfico se concentran principalmente entre las 7:00 y las 9:00 de la mañana en las entradas. El Ayuntamiento aspira a duplicar el número de usuarios del bus, llegando a unos 400.000 pasajeros diarios, garantizando un servicio rápido y eficaz.
Para lograrlo, se prevé la creación de dobles carriles de bus en las entradas de la ciudad, incluyendo la Diagonal y los extremos norte y sur de la Gran Vía. Estos carriles estarían diseñados para separar el bus urbano, con paradas más frecuentes, del bus interurbano, que tendría un carril más directo hacia estaciones intermodales soterradas. Ya se proyectan nuevas estaciones en la plaza España y La Sagrera, y se estudia otra en la entrada por la Diagonal.
La remodelación del tercer tramo de la Meridiana, desde Fabra i Puig hasta la salida de la ciudad, implicará desmontar la actual autopista urbana para transformarla en una vía con dos calzadas separadas por una mediana paisajística. Esta reforma busca integrar urbanísticamente ambos lados, eliminando el muro y la vía segregada en el lado de Sant Andreu y el puente de Can Dragó, e incluirá un carril bici bidireccional.




