La transformación de esta vía principal ha permitido ganar espacio para los peatones, con aceras significativamente más anchas y un incremento del arbolado, mejorando la conexión entre los barrios de Sant Gervasi – Galvany y el Farró.
Se ha renovado una superficie total de aproximadamente 15.000 metros cuadrados. Las nuevas aceras tienen una anchura media de 4,35 metros a cada lado, un incremento de casi dos metros respecto al estado anterior. Esta ampliación ha hecho posible la plantación de 102 nuevos árboles, aunque los ejemplares del lado Llobregat se colocarán en otoño por las condiciones de temperatura.
La calzada se ha configurado con dos carriles en sentido subida, uno de ellos destinado al transporte público y taxis, y un carril de bajada. También se ha mantenido un carril de servicios con plazas de carga y descarga, aparcamiento para motos, plazas para personas con movilidad reducida, plazas para centros sanitarios, paradas de bus, aparcamiento para bicicletas y contenedores.
Para mejorar la movilidad de los peatones, se han creado nuevos pasos en puntos clave como la plaza de Molina, Sant Hermenegild – Copèrnic, Pàdua y Sant Elies, frente a la escuela Poeta Foix. También se han renovado la pavimentación y el sistema de recogida de aguas de toda la zona.
La compañía eléctrica debe retirar nueve elementos (armarios y farolas) y dos postes en el cruce de la calle Balmes con la ronda del General Mitre, que quedarán señalizados.
Estas obras forman parte de un plan más amplio de finalización de grandes proyectos de urbanización en la ciudad durante el verano de 2026 y principios de 2027, incluyendo actuaciones en la avenida Meridiana y la Gran Vía.




