Esta iniciativa, anunciada por el alcalde Jaume Collboni, forma parte de una actualización de la ordenanza de prevención de incendios. La tramitación de la modificación normativa se iniciará este mismo año con el objetivo de que pueda entrar en vigor y aplicarse plenamente en 2027.
Más allá de la nueva regulación, el consistorio también hará una recomendación general a todos los ciudadanos que aún no dispongan de un detector de humo en sus domicilios para que realicen la instalación.
“"Es una medida asequible, de un máximo de 20 euros, fácil de instalar y que hace saltar una alarma para alertar a los vecinos o a la propia persona que vive en el domicilio para avisar a los bomberos."




