El proyecto, que se encuentra en fase de exposición pública hasta el 18 de junio, tiene como objetivo revertir el estado de deterioro severo que presenta el inmueble. Esta actuación es el paso previo necesario antes de licitar las obras que permitirán recuperar este testigo del pasado agrícola de la Bordeta.
La masía, construida a mediados del siglo XIX, se convirtió en un elemento singular en una zona que posteriormente se industrializó con la llegada de las fábricas textiles. Según los expertos en patrimonio, su historia está estrechamente vinculada a la construcción del canal de la Infanta, que transformó los antiguos terrenos de secano en zonas de regadío.
Las obras de rehabilitación incluirán la consolidación estructural, la impermeabilización de la cubierta, la mejora de la accesibilidad y la instalación de un nuevo núcleo vertical con ascensor. Además, se ha previsto la construcción de una pérgola metálica y la aplicación de medidas de eficiencia energética, como la instalación de sistemas fotovoltaicos y la recogida de agua de lluvia para los huertos comunitarios.
Una vez finalizada la intervención, el edificio se destinará a usos sociales, sirviendo tanto para los usuarios de los huertos como para espacios dedicados a la memoria histórica del barrio, permitiendo explicar la transición entre el pasado agrícola y el legado industrial de la zona.




