Esta actuación, situada entre las calles Entença y Rocafort, convertirá el actual parque infantil en una zona diseñada para refrescarse durante los meses de verano. El nuevo espacio, que tendrá una superficie aproximada de 42 metros cuadrados, se concibe como un refugio accesible para uso familiar, con el objetivo de mitigar los efectos de la crisis climática.
Fuentes municipales han señalado que esta iniciativa proporcionará una alternativa ante las temperaturas estivales cada vez más elevadas y, al mismo tiempo, ampliará las opciones de ocio para los niños en el espacio público. El proyecto se enmarca dentro de la ampliación de la red de refugios climáticos de la capital catalana.
El «parque de agua» incluirá varios juegos como surtidores y aspersores, adaptados para diferentes edades y con medidas de seguridad como pavimento antideslizante y un sistema de drenaje. Además, se ha diseñado para ser accesible a personas con diversidad funcional. Las instalaciones funcionarán de junio a septiembre, activándose con un botón para limitar el consumo de agua a un máximo de 10 metros cúbicos diarios, buscando un equilibrio entre el refresco y la gestión responsable de los recursos.
La inversión total para este proyecto es de 220.000 euros. Paralelamente, se reorganizará el mobiliario urbano de la avenida de Mistral, se instalarán vallas durante el período de funcionamiento de los juegos de agua y se adaptarán los accesos. El Ayuntamiento prevé que este verano haya ocho espacios similares repartidos por la ciudad y que, a finales de año, se llegue a los 230, con el objetivo de que cada residente tenga una zona de juegos de agua a 5 o 10 minutos de casa.




