La campaña, titulada Sin vergüenza, utiliza un tono pedagógico pero contundente para señalar comportamientos como orinar en la calle o el consumo de alcohol en grupo. El despliegue incluye diez anuncios breves y lonas de gran formato distribuidas por los distritos con mayor incidencia de quejas, contando con el asesoramiento de la Guardia Urbana.
“"Solo los sinvergüenzas pueden estar preocupados."
En apenas siete días, la policía local ha tramitado casi un millar de denuncias. El consistorio ha endurecido las multas y reducido las bonificaciones por pronto pago para disuadir a los infractores. Como novedad, los agentes pueden cobrar las sanciones al momento a los turistas para evitar que las denuncias queden impagadas una vez abandonen la ciudad.




