Estos nuevos aparatos permiten traducir en tiempo real decenas de idiomas, ofreciendo traducción de voz en 82 idiomas, de texto mediante teclado en 96, y de fotografías en 112. El consistorio destaca que esta tecnología busca romper barreras idiomáticas y hacer los servicios públicos "más accesibles, inclusivos y eficientes" en una ciudad cada vez más diversa.
La mayoría de los dispositivos (el 85%) ya están operativos, y el resto se desplegarán en septiembre. Se utilizan tanto en las comisarías como en la vía pública, demostrando ser útiles para orientar a personas extranjeras y asistir a víctimas de hurtos, según fuentes de la Guardia Urbana.
El Ayuntamiento subraya que el uso de estos traductores requiere el consentimiento ciudadano y que está prohibido difundir las conversaciones, siendo obligatorio informar de su presencia mediante cartelería.
Esta iniciativa se enmarca en la estrategia de adopción de IA "ética, democrática y sostenible" presentada por el consistorio el pasado marzo, que incluye herramientas como el chat Habot para ofrecer información contrastada sobre vivienda.




