La primera mitad del 2026 se ha consolidado como el período más cálido jamás registrado en el Observatorio Fabra – RACAB, superando todos los récords históricos desde 1914. La temperatura media durante los meses de enero a junio ha alcanzado valores excepcionalmente altos, reflejando una tendencia de calor persistente y cada vez más frecuente en la ciudad de Barcelona.
Los datos del Observatorio Fabra, que monitoriza la temperatura en Barcelona desde 1914, muestran una evolución significativa. Durante gran parte del siglo XX, las temperaturas anuales se mantenían relativamente estables, oscilando entre los 11 y los 13,5 ºC sin una tendencia clara. Este patrón comenzó a cambiar a finales de los años 80 y, especialmente, durante los 90.
A partir de los años 2000, las temperaturas medias anuales han superado recurrentemente los 14 ºC, una cifra que antes era poco habitual. En la última década, este nuevo rango se ha consolidado aún más. Los años recientes, como el 2022, 2023, 2024, 2025 y 2026, presentan valores muy elevados, con el 2026 marcando el máximo absoluto de toda la serie histórica.
Los últimos años destacan por una concentración inédita de temperaturas altas: 15,38 ºC en 2022, 15,2 ºC en 2023, 15,28 ºC en 2024, 15,38 ºC en 2025 y 15,75 ºC en 2026. Este fenómeno no se trata de anomalías aisladas, sino de años consecutivos dentro de un mismo rango elevado.
El análisis de los datos revela que el cambio climático no se manifiesta con una subida lineal y constante, sino a través de evoluciones por fases. Tras un siglo XX relativamente estable, se observa una transición clara a finales del siglo pasado, seguida de una etapa reciente marcadamente más cálida. Esta evolución por escalones indica que el clima se está reorganizando en torno a nuevos niveles de temperatura, convirtiendo valores que antes eran extremos en el nuevo contexto habitual.




