La distinción, otorgada por el ejecutivo comunitario, sitúa a la ciudad como referente en la defensa de la economía de proximidad. El nombramiento se produjo a finales de enero y supone un espaldarazo a las políticas de dinamización comercial que se llevan a cabo en los distritos barceloneses.
Ha sido una victoria de justicia.
Durante el año 2026, la ciudad acogerá diversos eventos para analizar los retos del sector. Esta iniciativa busca proteger el comercio tradicional frente a los nuevos hábitos de consumo, resaltando el papel de las tiendas como pilares de la cohesión social en las metrópolis europeas.




