La jornada del viernes estará marcada por un cielo nublado con presencia de nubes altas, especialmente durante las primeras horas del día y al final de la tarde. A pesar del descenso de las temperaturas, el viento de levante, que soplará entre flojo y moderado, incrementará la sensación de humedad y bochorno, especialmente en la zona del litoral.
Según los datos meteorológicos, el termómetro tocará fondo el sábado. Aunque los valores serán menos extremos que los registrados en los últimos días, la sensación de verano se mantendrá muy marcada en toda la capital catalana.
Esta tregua será efímera, ya que la previsión indica un nuevo repunte de las temperaturas a partir del domingo. Se espera que este ascenso dé paso a una nueva ola de calor que afectará a la ciudad durante la próxima semana.




