El objetivo es ofrecer a la ciudadanía la posibilidad de seguir parte de la agenda papal, especialmente para aquellos que no puedan acceder a los diferentes actos programados. La expectación es alta, ya que las 40.000 entradas para el acto masivo que el pontífice presidirá en Montjuïc se agotaron en tan solo 20 minutos.
La visita comenzará el martes 9 de junio con el rezo de la Hora Media en la Catedral de la Santa Creu i Santa Eulàlia y una vigilia de oración en el Estadi Olímpic Lluís Companys. El miércoles 10, el papa se desplazará al centro penitenciario Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires, y posteriormente a la Abadía de Montserrat para presidir el Santo Rosario. Por la tarde, tendrá lugar un encuentro con entidades de caridad en la iglesia de Sant Agustí, antes del recorrido por el barrio del Eixample en papamóvil que culminará en la Sagrada Família para la celebración de la eucaristía y la bendición de la Torre de Jesucristo, coincidiendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí.
Con motivo de la visita, se ha organizado un gran dispositivo de seguridad que incluirá 5.600 agentes de los Mossos d'Esquadra y 500 efectivos de la Guardia Urbana de Barcelona. Este dispositivo gestionará los numerosos cortes de tráfico y desvíos que afectarán la movilidad en la ciudad.




