El acuerdo alcanzado entre el PSC y el grupo municipal de Junts garantiza la protección del patrimonio del Palau Marcet. Según el pacto, se mantendrán y restaurarán las fachadas originales y cualquier ampliación de volumen estará supeditada a informes técnicos favorables de Patrimonio.
“"No es un simple anuncio, sino un compromiso formal que garantiza un funcionamiento robusto y adaptado a los estándares contemporáneos."
La superficie destinada a restauración y comercio se ha recortado significativamente, pasando de 2.750 a 1.760 metros cuadrados. Además, se ha prohibido que el futuro restaurante tenga acceso directo desde la calle, ubicándose en una terraza interior que respetará la estética del edificio histórico.




