El objetivo principal de esta intervención, según ha informado el consistorio, es ampliar el espacio destinado a los peatones y crear nuevas zonas verdes en este tramo del Eixample. El proyecto busca culminar la transformación de la avenida en un gran paseo, priorizando la movilidad a pie y conectando diversos espacios de estancia.
La reforma incluye la creación de una nueva plaza de casi 7.700 metros cuadrados frente al edificio Estel, que extenderá el paseo hasta la calle Valencia. Además, se incorporará un carril de servicio de plataforma única diseñado para vehículos de emergencia. Estos trabajos dan continuidad a la reurbanización de los dos primeros tramos de la avenida, ejecutados entre 2004 y 2010, que conectaban con la estación de Sants.
El plan prevé que, una vez finalizadas estas obras, se inicien los trabajos en los siguientes tramos de la Avenida Roma hasta la calle Entença, para los cuales ya existe un anteproyecto. El concejal del distrito del Eixample, Jordi Valls, ha destacado que el proyecto pone al día un eje importante del distrito, haciéndolo "más amable y más sostenible", mejorando la calidad de vida del vecindario y ganando espacio para los peatones y el verde urbano, aspectos especialmente necesarios en esta zona.
La transformación de la avenida Roma, desde la calle Aragón hasta la plaza de los Països Catalans, se ha abordado con una visión global. La urbanización de los entornos del Edificio Estel y la transformación del área de la estación de Sants han acelerado este estudio, que permitirá ejecutar los diferentes tramos por fases. Tras el contraste con el vecindario, se ha aprobado el proyecto ejecutivo del primer tramo, entre Viladomat y Calàbria, dando continuidad a los trabajos previos de 2004 y 2010.




