Esta iniciativa surge a raíz de una petición de Barcelona en Comú, formulada después de los incidentes incívicos protagonizados por aficionados del Newcastle el pasado mes de marzo. La propuesta ha recibido un amplio apoyo en la Comisión de Presidencia y Seguridad, con votos favorables de Junts, ERC, el PP y el gobierno del PSC, mientras que Vox se ha abstenido.
Los planes conjuntos tienen como objetivo principal la mejora de la convivencia de los residentes. Entre las medidas que se prevén, se incluyen restricciones temporales en la venta de bebidas para llevar en envases de vidrio o lata, el establecimiento de itinerarios protegidos para los vecinos y la salvaguarda de los portales en las zonas más sensibles de la ciudad.
Esta decisión municipal coincide con una propuesta reciente de los vecinos del barrio de las Corts, que han sugerido desviar los autobuses por la avenida de Madrid los días de partido. Esta medida busca mantener el servicio de transporte público sin interrupciones, minimizando las molestias para los residentes.




