La pastelería L'Espiga d'Or de Vilanova i la Geltrú se ha alzado con el premio a la mejor mona tradicional, seguida por Natcha en Barcelona y el Forn de Cabrianes en Sant Fruitós de Bages. El jurado ha valorado la esponjosidad y el uso de masa madre en estas piezas clásicas.
En la sección de chocolate, el triunfo ha sido para La Colmena de Barcelona gracias a una creativa figura de un loro pirata. Xavier Arévalo, responsable del obrador, ha destacado la importancia de estos premios para impulsar la visibilidad de la pastelería artesana frente a productos industriales.
“"Hacía tiempo que iba tras el premio; esta coronación me hace realmente mucha ilusión y ayudará a promover la chocolatería."
La iniciativa también tiene un fin benéfico, colaborando con el proyecto de humanización pediátrica del Hospital de Sant Pau. Entre los miembros del jurado figuraban nombres relevantes como Daniel Jordà y la periodista Mar Rocabert, quienes han reivindicado la recuperación de las tradiciones locales.




