La jornada comenzó con la reanudación parcial del servicio a las 06:00 h, tal como se había anunciado. Sin embargo, la circulación se suspendió a las 06:30 h debido a un problema informático en el centro de control de Adif en la Estació de França, y se reprodujo una segunda vez a las 07:00 h, restableciéndose definitivamente a las 07:05 h, ya con demoras masivas.
“"El día será complicado."
Este nuevo episodio de caos ferroviario tuvo un impacto directo en la movilidad viaria, con retenciones de hasta 15 kilómetros en vías clave de acceso a Barcelona, como la A-2, la C-31, la C-32, la C-58 y la AP-7. El Servicio Catalán de Tráfico registró un aumento del 2% en el tráfico, y varios accidentes obligaron a cerrar temporalmente accesos en la Ronda de Dalt.
La crisis ha intensificado la presión política. Partidos como ERC, Junts y Comuns han pedido dimisiones tanto al Govern como al ejecutivo español, señalando directamente a la consellera Sílvia Paneque y al ministro Óscar Puente. No obstante, fuentes de la Presidència aseguraron que el president Illa descarta destituir a Paneque.
El ministro Puente explicó que se habían producido dos caídas en el centro de control y no descartó la hipótesis de un ciberataque. Mientras tanto, las plataformas de usuarios, que estiman que unos 400.000 viajeros diarios se ven afectados, están organizando una manifestación conjunta en Barcelona para el 7 de febrero.




