La reforma integral del paseo, que no finalizará hasta 2027, está impactando severamente en la actividad económica. El histórico Amaya, un referente desde 1941, ha cesado su actividad temporalmente debido a la inviabilidad financiera provocada por la pérdida de afluencia y la retirada de su terraza.
“"Estamos aguantando la respiración hasta que se pueda volver a trabajar con normalidad."
En contraste, el número 12 de la vía estrena el 700 Milles, ubicado en el antiguo Casa Joan. Este nuevo negocio, impulsado por un empresario de Girona, busca recuperar al cliente barcelonés con una propuesta de cocina autóctona de calidad en un entorno profundamente renovado.
El Gremio de Restauración y Amics de la Rambla alertan de la fragilidad de los negocios históricos ante las vallas y el ruido, que han desplazado el flujo de visitantes hacia el tramo superior de la Plaza Catalunya.




