En su visita a Barcelona, Sechi ha reflexionado sobre la política lingüística en Italia, señalando que el Estado ha permitido que el catalán se debilite por omisión. El activista subraya que, aunque no ha habido una hostilidad directa como en otras regiones, la falta de presencia en el sistema educativo es el principal obstáculo para el relevo generacional.
“"Una lengua no puede tener futuro si no se enseña en las escuelas y a las nuevas generaciones."
Desde la fundación de Sardigna i Llibertat en 1978, Sechi ha liderado la transición de un catalanismo sentimental a uno político. A pesar de los avances legales, critica que la falta de profesores formados impide que el derecho a estudiar en catalán sea una realidad efectiva en las escuelas de Alguer.




