El verano está siendo marcado por un calor persistente, siendo la primera mitad del periodo la más cálida registrada. Aunque se espera que la temperatura continúe siendo elevada durante buena parte de la semana, incluyendo valores superiores a los 40 ºC en puntos del llano de Lleida y noches tórridas en Barcelona, los modelos meteorológicos apuntan a una posible normalización térmica a partir del sábado y especialmente el domingo.
Esta esperada tregua podría llegar con la entrada de una vaguada con aire frío en altura, desplazando la masa de aire cálido de origen africano que ha provocado un cielo turbio y una peor calidad del aire debido al polvo en suspensión. Esta situación de calima se espera que sea más intensa a mediados de semana.
Si se confirma la llegada de aire atlántico más fresco, se prevé un descenso de la temperatura más apreciable, que permitiría un mejor descanso nocturno y un calor más propio de las fechas estivales. Aun así, los modelos apuntan a un calor normalizado, dejando atrás la excepcionalidad del último mes.
La entrada de esta posible vaguada de aire frío también podría comportar un aumento de la inestabilidad atmosférica, aunque todavía existen dudas sobre su magnitud. Mientras tanto, el calor seguirá siendo el protagonista durante buena parte de la semana.




