Cataluña y California comparten retos climáticos similares, como la pérdida de biodiversidad en los ríos, la sequía de los bosques, los grandes incendios y las olas de calor marinas. Un informe conjunto, presentado por el secretario de Transición Ecológica, Jordi Sargatal, en el marco de la COP17 de Biodiversidad en Ereván (Armenia), compara ambas regiones para encontrar soluciones comunes a través del MCAP (Partenariado Mediterráneo de Acción Climática).
El estudio, liderado por Cataluña y California y encargado al CREAF, analiza los efectos del cambio climático en los sistemas naturales y la sociedad, incluyendo desplazamientos de especies, cambios hidrológicos y pérdida de crecimiento de los ecosistemas. El objetivo es dar respuestas efectivas a los fenómenos climáticos extremos y crear modelos replicables.
Ambas regiones sufren una pérdida progresiva de especies autóctonas, especialmente en sistemas de agua dulce, y un incremento de fenómenos extremos. Las soluciones prioritarias incluyen la creación de refugios para especies durante episodios extremos, la recuperación de paisajes diversos y la reducción de presiones como la sobreexplotación de acuíferos o la sobrepesca.
En cuanto a los sistemas acuáticos, el informe destaca la urgencia de proteger y monitorizar los ecosistemas de agua dulce, ya que son clave en un clima más seco. La creación de refugios acuáticos, como balsas y fuentes alimentadas por aguas subterráneas, es una acción clave para garantizar la supervivencia de las especies fluviales. Alicia Pérez Porro, coordinadora del informe, remarca la necesidad de estos refugios para la recolonización de los ríos tras las sequías.
En el ámbito forestal, tanto Cataluña como California afrontan problemas derivados de bosques densos y vulnerables. En Cataluña, el abandono rural ha generado bosques jóvenes y con alta demanda de agua, mientras que en California, la supresión del fuego ha creado bosques densos expuestos a plagas e incendios. El informe propone una gestión forestal más cercana a la naturaleza, que incluya la madera muerta, árboles de diversas edades y microrefugios, así como la gestión a escala de paisaje.
Ambas regiones caen en la 'trampa de la extinción de incendios', donde la priorización de la extinción a corto plazo aumenta el riesgo a largo plazo por acumulación de biomasa. Las soluciones pasan por la gestión forestal, la ganadería extensiva y el pastoralismo, combinándolo con quemas prescritas para crear paisajes heterogéneos.
Las olas de calor marinas representan un impacto severo en el Mediterráneo, provocando mortalidad masiva de especies y disminución de hábitats clave como la posidonia. En California, el océano Pacífico también ha sufrido cambios drásticos. La solución propuesta es diseñar áreas marinas protegidas basadas en la resiliencia climática, protegiendo redes tróficas, refugios térmicos marinos y reduciendo presiones como la sobrepesca y la contaminación.
El Partenariado Mediterráneo de Acción Climática (MCAP) es una alianza de regiones con clima mediterráneo que impulsa la colaboración para la adaptación al clima y la resiliencia. La organización, presentada en 2023, incluye regiones de todo el mundo que trabajan para buscar soluciones contra sequías, incendios y el incremento de temperaturas.




