La movilización, convocada por la Confederación Española de Profesionales Autónomos (CEPA) y la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos 30N, recorrió el centro de la ciudad desde los Jardinets de Gràcia hasta la plaza de Sant Jaume, frente a las sedes de la Generalitat y el Ayuntamiento.
Los manifestantes expresaron su malestar con consignas y pancartas bajo lemas como "autónomos al límite", "autónomos asfixiados" o "menos impuestos y más ayudas", reclamando un marco normativo "adaptado a la realidad" y una "profunda reforma" del sistema.
“"Denunciamos la asfixia y el olvido que sufrimos los trabajadores por cuenta propia, así como el saqueo a base de impuestos como el IRPF o el IVA y las numerosas trabas burocráticas."
Según los convocantes, los autónomos se enfrentan a una "máxima precariedad" y "falta de derechos" en los ámbitos laboral, fiscal y burocrático, además de altos niveles de estrés, ansiedad y problemas de conciliación.
La protesta en Barcelona se celebró simultáneamente a otras 22 manifestaciones en toda España, poniendo de manifiesto la preocupación generalizada del colectivo.




