La actuación, enmarcada en el Pla Endreça, ha inspeccionado 27 negocios entre tiendas de souvenirs, alimentación y restauración. Cuatro locales fueron cerrados por problemas en la instalación eléctrica y uno por motivos de salud pública relacionados con plagas.
“"Esta actuación nos ayuda a ordenar una realidad que no nos podemos permitir en ningún sitio, pero menos aún en barrios con presión turística."
La mayoría de las sanciones se deben a actividades no permitidas por la licencia, como la venta de souvenirs sin autorización. También se han detectado 151 infracciones de paisaje urbano y 30 irregularidades laborales.




