La iniciativa, fruto de la colaboración entre el Distrito y Barcelona Activa, tiene como objetivo principal intensificar la ocupación de proximidad entre los vecinos y fomentar el consumo de productos y servicios locales entre los visitantes y los actores del sector turístico.
Ya se han establecido contactos con más de 60 equipamientos culturales, hoteles y cadenas hoteleras del distrito para detectar necesidades de empleo e identificar productos y servicios locales. También se están definiendo circuitos de contratación de proximidad, en coordinación con Barcelona Activa para la canalización de ofertas laborales.
Según el teniente de alcaldía y concejal del Distrito, Albert Batlle, esta oficina es una oportunidad para que "la economía del visitante tenga impacto positivo en clave vecinal". La idea es que los establecimientos turísticos recomienden la oferta comercial y cultural propia del distrito, promoviendo así los comercios singulares y con vertiente social.
El comisionado del Pacto por Ciutat Vella, Ivan Pera, ha destacado que la medida responde a una demanda ciudadana para garantizar que la actividad turística reporte beneficios positivos a la ciudadanía mediante una gestión responsable y orientada al impacto social.
La oficina nace a partir del proyecto piloto "Compra a Ciutat Vella", un catálogo digital de comercios singulares, sostenibles y arraigados territorialmente, difundido entre los hoteles del distrito desde el verano de 2024.
Sus prioridades de actuación incluyen cuatro áreas clave: la ocupación y contratación de proximidad, la compra de abastecimiento local por parte de equipamientos culturales y turísticos, la promoción de los comercios locales a través de los equipamientos, y la Responsabilidad Social Corporativa con colaboraciones territoriales.




