Ciutat Vella renovará siete ejes urbanos para mejorar sus barrios

El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado una nueva estrategia urbana para el distrito central, con el objetivo de mejorar la vida cotidiana y el espacio público hasta 2035.

Vista aérea de un distrito urbano histórico con edificios antiguos y espacios verdes.
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Vista aérea de un distrito urbano histórico con edificios antiguos y espacios verdes.

El distrito de Ciutat Vella en Barcelona ha presentado una nueva estrategia urbana que prevé la renovación de siete ejes principales para dinamizar sus barrios y mejorar la calidad de vida de los residentes hasta 2035.

Tras casi dos años de análisis, el Ayuntamiento de Barcelona ha definido una hoja de ruta para su distrito central. Esta nueva estrategia urbana identifica siete ejes verticales y quince horizontales que serán objeto de intervenciones para reforzar la vida cotidiana y el papel del espacio público. Uno de los ejemplos destacados es el eje Raval-Universitat-Mar, que conectará la zona marítima con la montaña, mejorando la conectividad y la oferta de servicios.
La iniciativa responde a la necesidad de transformar un distrito con una alta densidad de población (858 habitantes por hectárea), una elevada proporción de población extranjera (54%) y un gran peso turístico (14.000 viajeros por kilómetro cuadrado). A pesar de ello, Ciutat Vella presenta la renta per cápita más baja de la ciudad (16.838 euros anuales de media) y una menor esperanza de vida. El objetivo es generar vínculos y arraigo entre los residentes, especialmente teniendo en cuenta que el 69% de los nuevos habitantes son extranjeros.

Reforzar la vida cotidiana y el papel del espacio público es precisamente el motor de los cambios que está planificando el distrito.

El comisionado de Ciutat Vella ha señalado que el futuro del distrito implica modificar el Plan General Metropolitano (PGM) para ganar suelo residencial, entre otras medidas. El plan de acción, desarrollado con Foment de Ciutat Vella y Barcelona Regional, busca una visión más integral y conectada con los habitantes, alejada de las grandes intervenciones urbanísticas del pasado. El enfoque actual pretende hacer barrio y reactivar el distrito, considerando el planeamiento urbanístico vigente como "agotado".
Entre los siete ejes verticales de actuación, además del Raval-Universitat-Mar, se encuentran el de Passeig de Gràcia - Mar, que sigue el trazado histórico del decumanus, y el de Girona-Mar, con potencial para conectar el Eixample con el litoral. También se considera el eje Joan de Borbó como corredor litoral y el de Ciutadella como una "bisagra urbana" que incluye uno de los principales parques de Barcelona. Las intervenciones no serán aisladas, sino que buscarán interrelacionarse, como la reforma de equipamientos deportivos vinculada a escuelas y el incremento del verde urbano, una necesidad en un distrito donde el 47% de las calles no tienen árboles.