Este hallazgo, publicado en la revista Cancer Cell, abre una vía potencial para detener la enfermedad antes de que se manifieste clínicamente, avanzando hacia la prevención de la metástasis. Una estrategia similar podría utilizarse también para prevenir recaídas tras una cirugía.
El estudio, liderado por Manuel Valiente, jefe del Grupo de Metástasis Cerebral del CNIO, con la colaboración del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG) y una veintena de instituciones internacionales, ha investigado las primeras etapas del establecimiento de células metastásicas en órganos distantes.
Los investigadores han demostrado, tanto en ratones como en muestras humanas de metástasis cerebral, que estas micrometástasis pueden ser eliminadas utilizando tres fármacos, dos de los cuales ya están aprobados para otras indicaciones. Actualmente, sin embargo, este enfoque no es posible en la práctica clínica por la falta de pruebas diagnósticas capaces de detectar micrometástasis o biomarcadores fiables.
El CNAG realizó análisis espaciales de células únicas in situ de muestras cerebrales humanas con micrometástasis, utilizando la tecnología Xenium (10x Genomics). Este análisis ayudó a identificar las características moleculares de estas lesiones tempranas y su estado durante la 'pausa proliferativa'.
Anna Pascual-Reguant, líder del equipo de Genómica Espacial del CNAG, explica que "comprender cómo se comportan las células tumorales en los tejidos y los mecanismos que las regulan es esencial para entender mejor la biología tumoral antes de que se desarrolle la metástasis".
Aunque el estudio se centró en la metástasis cerebral, los autores consideran que esta fase vulnerable podría ser común al proceso metastásico en general y planean investigarlo en futuros estudios.




