Durante un acto con empresarios en la sede de Foment del Treball, Collboni ha subrayado que la regulación del mercado inmobiliario es indispensable hasta que las familias de Barcelona no tengan que destinar más del 30% de sus ingresos a alquiler o hipoteca. Ha afirmado que no se resigna a ver cómo las familias son expulsadas del centro de la ciudad.
“"Hasta que esto no ocurra, tenemos que parar el golpe y el golpe se para con regulación."
El edil ha criticado la compra de viviendas por parte de extranjeros con mayor poder adquisitivo, ya que considera que esta práctica expulsa a la población local. En este sentido, ha reiterado su modelo basado en la regulación y la creación de oferta mediante la colaboración público-privada.
Collboni ha destacado que el Ayuntamiento de Barcelona ha acelerado la construcción de vivienda protegida, pasando de 500 a 1.000 pisos anuales, una cifra récord para el consistorio. Sin embargo, ha lamentado que la reforma del 30% haya supuesto un "obstáculo" que impide que la iniciativa privada "fluya".
“"Nosotros defendemos la flexibilización del 30% y no hemos encontrado la mayoría suficiente dentro del Ayuntamiento."
Poco después, el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha interpelado al alcalde por la falta de avances en la eliminación de esta medida, señalando la poca presencia de grúas en el horizonte de la ciudad. Collboni ha replicado que Barcelona está inmersa en una transformación con horizonte 2035, comparable a los Juegos Olímpicos de 1992, con proyectos como la estación de la Sagrera, la Zona Franca y Sants, que generarán nuevas viviendas y mejorarán la movilidad.
Finalmente, el alcalde ha mencionado las obras de los FGC, que prevén sumar 15 millones de usuarios anuales a la red de transporte público, y ha expresado su visión de un metro que llegue a Mataró y Castelldefels para "atar un área metropolitana" y "hacer metrópoli de verdad".




