La propuesta del Gobierno municipal prevé una inversión de 52 millones de euros en un plazo de seis años. El objetivo es convertir este espacio, situado entre la rambla de Prim y el Fòrum, en una zona diáfana para actividades deportivas, culturales y de gran formato, como los festivales Primavera Sound o la Feria de Abril.
Este sector del litoral ha sido objeto de diversos proyectos fallidos desde el cambio de siglo, incluyendo el frustrado zoo marino planteado durante el mandato de Jordi Hereu. Ahora, la reforma pretende conectar finalmente la ciudad con el mar y trasladar equipamientos como el campo de fútbol Poblenou-Agapito Fernández.
“"Es un diseño destinado a actividades de gran formato, con aforos incompatibles con la existencia de un parque y exclusivamente para interés privado."
La oposición ha recibido el anuncio con escepticismo. Desde Junts per Barcelona, Jordi Martí Galbis ha criticado la falta de consenso, mientras que Barcelona en Comú y ERC alertan sobre el riesgo de 'privatización' del espacio público.




