Las llamas, que habían obligado a desalojar a una treintena de vecinos por la proximidad del fuego, ya no suponen un riesgo inmediato para las zonas habitadas. El confinamiento decretado por la presencia de humo se ha levantado gracias a la mejora de las condiciones.
Durante la noche, los equipos de emergencia han trabajado en la vigilancia de los flancos del fuego y en las tareas de refresco de las zonas afectadas. Los bomberos prevén que el incendio pueda ser declarado controlado durante las próximas horas, una vez se puedan reanudar las labores de los medios aéreos.
Según las últimas informaciones, han ardido aproximadamente 35 hectáreas del parque natural. Responsables de Protección Civil y de los cuerpos de bomberos de Barcelona y la Generalitat ofrecerán actualizaciones sobre la situación durante la mañana.




