El Parque Natural de la Serra de Collserola, considerado el gran pulmón verde de Barcelona, se enfrenta a la fuerte presión humana y a los crecientes efectos del cambio climático. Por ello, el proyecto LIFE MetroForest pondrá a prueba nuevas formas de gestionar las más de 8.000 hectáreas de bosque, caminos y fincas agrícolas para garantizar su preparación futura.
“"innovar en la búsqueda de nuevos sistemas de gestión del territorio, de fomento de la naturaleza y de maximización de los servicios ecosistémicos."
El proyecto, presentado el martes 3 de febrero en una sesión de trabajo, tiene una duración prevista de cinco años y cuenta con una cofinanciación europea del 60 % a través del programa LIFE de la Comisión Europea. Esta iniciativa busca impulsar nuevos instrumentos de planificación de la gestión agroforestal para mejorar la resiliencia de los sistemas forestales.
Las actuaciones se desplegarán en seis fincas seleccionadas como laboratorio. Además de las experiencias piloto en Can Coll (titularidad pública) y Can Catà (privada) en Cerdanyola del Vallès, también participan Can Montmany y Torre Abadal (públicas) en Sant Cugat del Vallès y Sant Feliu de Llobregat, respectivamente, y las privadas Can Busquets (Sant Cugat del Vallès) y Can Planes (Molins de Rei).
Dado que cerca del 60 % de la superficie del parque es de propiedad privada, LIFE MetroForest apuesta por reforzar la cogestión entre administraciones y propietarios forestales. El proyecto prevé el desarrollo de una herramienta multicriterio de seguimiento, un plan de gestión forestal a escala de macizo y planes de gestión de finca concretos.




