Los trabajos de demolición de la antigua estación de mercancías de La Sagrera, en Barcelona, se iniciaron este jueves, a pesar de que Adif había informado previamente que no comenzarían hasta la próxima semana. El proceso avanza a un ritmo acelerado, sugiriendo que el edificio centenario se convertirá pronto en escombros.
La demolición ha comenzado por la fachada opuesta a la calle principal, Gran de la Sagrera, haciendo que desde la vía pública no sea inmediatamente perceptible. Incluso desde el puente de Calatrava, el edificio parece intacto, mientras que por el otro lado ya se está desmantelando. Fuentes cercanas a los trabajos explican que esta entrada permite a los camiones acceder para retirar los desechos.
A pesar de la discreción inicial, una gran cantidad de polvo se eleva varios metros cada vez que una parte de la estructura cae, haciendo evidente la actividad desde todo el entorno. El edificio, situado en la calle Baixada de la Sagrera, fue un centro clave para la recepción y envío de paquetería en Barcelona hasta 1990. Hasta el pasado diciembre, albergó las oficinas de Adif que coordinaban la construcción de la nueva estación de alta velocidad de La Sagrera.
“"Una lástima. Lo podrían haber rehabilitado por dentro."
Pere Giménez, un jubilado que trabajó para la agencia de aduanas Comas y que había visitado la estación para trámites de mercancías, expresa su nostalgia. Ha venido expresamente a ver el derribo y lamenta la pérdida de un edificio que recuerda como "muy elegante, con unas oficinas dentro con todo de madera". Según él, el inicio de la demolición por la parte trasera podría ser para evitar la visibilidad pública, contrastando con épocas pasadas donde la gente se movilizaba más para evitar estas cosas.
Olaguer Méndez, de la Asociación de Vecinos de La Sagrera, también ha acudido al lugar. A diferencia de Giménez, no lamenta tanto la desaparición del edificio, ya que espera con ganas que el nuevo barrio de La Sagrera tome forma después de muchos años de obras. Sin embargo, muestra preocupación por la gran polvareda y la posible presencia de restos de fibrocemento, material que los operarios han estado retirando los días previos. Méndez ha anunciado una reunión con el Ayuntamiento en la Mesa para la erradicación del amianto la próxima semana.
El nuevo proyecto transformará completamente la calle donde se encuentra la antigua estación, con la construcción de edificios de hasta veinte pisos. Méndez destaca que el plan inicial incluía un hotel que se ha reconvertido en vivienda pública, un hecho que considera poco conocido y que defiende como parte de los planes para el nuevo barrio.




