La ultraderecha europea, a través del movimiento Save Europe Act, ha celebrado una manifestación en Barcelona para promover su campaña xenófoba de "remigración" masiva y la defensa de la primacía de la raza "blanca". La convocatoria, que también prevé una concentración en Madrid, ha sido autorizada por el Govern a pesar de las críticas de la oposición. Esta decisión ha provocado la concentración de grupos antifascistas, que han denunciado el acto como un "delito de odio".
A la concentración ultra, que ha reunido a menos de cien personas, ha asistido Alberto Tarradas, diputado de Vox en el Parlament. El movimiento Save Europe Act busca promover la "remigración" y una Europa "étnicamente pura", una propuesta que ha sido rechazada por grupos como la Coordinadora Antifeixista de Barcelona y Som Antifeixistes.
Grupos antifascistas, con representantes de partidos de izquierdas como el exdiputado de la CUP Carles Riera, se han concentrado previamente en el mismo lugar para denunciar la convocatoria. El Govern, a pesar de reforzar el dispositivo policial, ha permitido la manifestación, pero ha anunciado que trasladaría cualquier conducta delictiva a la Fiscalía. La teniente de alcalde del Ayuntamiento, Laia Bonet, ha afirmado que la ciudad "rechaza ser el escenario de convocatorias que pretenden difundir ideas racistas, xenófobas y contrarias a la democracia".
David Minoves, presidente de CIEMEN y portavoz de la Unidad contra el Fascismo y el Racismo, ha calificado la convocatoria de "delito de odio" y ha pedido que se impidiera. Los Mossos d'Esquadra han encapsulado a los manifestantes antifascistas en la plaza de Sant Jaume para evitar contactos con la concentración ultra.
Esta manifestación forma parte de una gira europea del movimiento, que ha contado con el apoyo del grupo juvenil de extrema derecha Reconquista. La pancarta desplegada llevaba el lema "Remigration saves Europe", y los concentrados han proclamado consignas como "contra la invasión, remigración".
El movimiento Save Europe Act, liderado por activistas como Martin Sellner y Eva Vlaardingerbroek, busca el apoyo de la Unión Europea para proteger la "continuidad étnica" de los "pueblos nativos" europeos. La iniciativa cuenta con el respaldo de líderes de ultraderecha como Santiago Abascal (Vox), Viktor Orbán y Eric Zemmour.




