El espacio verde ubicado en la calle Encarnació es el foco de una disputa tras una propuesta de los presupuestos participativos. El proyecto, con una inversión de 500.000 euros, pretende adaptar el recinto para un uso más infantil, iniciativa que logró 1.173 votos en decidim.barcelona.
La entidad Salvem el Jardí 2014, gestora del espacio desde hace doce años, rechaza el plan municipal. Los voluntarios alertan de que la instalación de una zona de juegos y un área polivalente destruirá la identidad del jardín y afectará a cactus con más de 40 años.
“"Si las condiciones cambian mucho, esto ya no será el Jardí del Silenci, será un parque de juegos infantiles."
Por su parte, la AFA de la escuela Teixidores sostiene que el anteproyecto es respetuoso y permitirá sanear el espacio para el disfrute de todo el barrio. El consistorio ha sugerido que la renovación del convenio de gestión podría estar vinculada a la aceptación de la reforma.




