Una veintena de comparsas han participado en un pasacalles que ha puesto en valor el pasado marinero y obrero de estos emblemáticos barrios barceloneses. Como es costumbre, los participantes han exhibido elementos de madera e instrumentos musicales que evocan la historia de la zona.
La tradición de los Cors Muts, que históricamente estaba formada exclusivamente por hombres, ha ido evolucionando. Actualmente, algunas comparsas ya cuentan con la participación exclusiva de mujeres, reflejando una adaptación a los nuevos tiempos sin perder la esencia festiva.
“"Aquí hay mucha nostalgia y muchos recuerdos. Yo hace 50 años que participo."
“"Yo salí en brazos de mi padre. Anteriormente, mi padre, mi abuelo… Es la tradición más arraigada del barrio que te puedes encontrar."
La fiesta, que se transmite de padres a hijos, continúa siendo un pilar fundamental de la identidad de los barrios. La celebración se extenderá hasta bien entrada la noche, con un segundo desfile programado para el próximo lunes, 25 de mayo, que seguirá el mismo recorrido e incluirá espectáculos de fuego.




