Los fallos se produjeron a primera hora de la mañana, trastocando el servicio durante toda la jornada. Estas dos incidencias se suman a las registradas el 26 de enero (doble caída), el 20 de enero (horas antes del accidente de Gelida) y una a principios de diciembre. En todos los casos, la pérdida de control sobre la circulación obliga a detener inmediatamente todos los trenes por seguridad.
Ante la pérdida de monitorización de los convoyes, todos los semáforos de la red se ponen inmediatamente en rojo, deteniendo los trenes donde se encuentren para evitar cualquier riesgo. Esta fórmula de seguridad es la que provoca el colapso total del servicio en Cataluña.
“"Se debe investigar por qué no han funcionado y si el motivo es el mismo en todos los casos."
Cabe destacar que Adif cuenta con un gestor de emergencia duplicado en la estación de Sants para suplir al CTC de la Estació de França, pero este no llegó a activarse en ninguna de las seis ocasiones. El ministro de Transportes, Óscar Puente, pidió disculpas a los usuarios y responsabilizó de la incidencia a Siemens, la proveedora del software.
La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha reclamado la presencia permanente del secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, en Cataluña hasta que el sistema se restablezca. El Ejecutivo catalán ha aprobado la contratación de 230 autobuses adicionales para reforzar el servicio interurbano, mientras los maquinistas mantienen la huelga convocada del 9 al 11 de febrero.




