Declaran Bien de Interés Cultural una barca mallorquina centenaria con pasado en la Costa Brava

La barca de bou 'Rafael', adquirida por el Consell de Mallorca, recibe protección como patrimonio histórico tras décadas en Palamós.

Imagen genérica de una barca de bou tradicional mallorquina.
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Imagen genérica de una barca de bou tradicional mallorquina.

La barca de bou Rafael, una embarcación mallorquina centenaria con un significativo pasado en Palamós, ha sido declarada Bien de Interés Cultural por el Consell de Mallorca.

La declaración como bien de interés cultural llega después de que el Consell de Mallorca adquiriera la embarcación por 175.000 euros, con el compromiso de restaurarla y asegurar su conservación. La barca de bou Rafael, construida en Palma en 1915, es un ejemplo único de la navegación tradicional de vela latina de principios del siglo XX.
Durante muchos años, la Rafael tuvo Palamós, en la Costa Brava, como puerto de referencia. Las salidas organizadas por su patrón permitieron que muchas personas pudieran navegar en esta pieza singular, dando a conocer su valor patrimonial.
La publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) formaliza una decisión aprobada por el Consell de Mallorca el pasado 14 de mayo. La compra se formalizó ante notario hace unas semanas, según anunció la institución insular el 23 de mayo.
Según el BOE, la protección se basa en criterios como la antigüedad, la singularidad tipológica y constructiva, el estado de conservación y la originalidad, factores que hacen de la Rafael un elemento patrimonial merecedor de máxima protección según la ley autonómica de patrimonio histórico.
Con 12,90 metros de eslora, 4,40 de manga y 1,33 de puntal, la embarcación está construida con madera de encina y olivo para las cuadernas y forrada de pino, con capacidad para 25 pasajeros. La restauración, que comenzará en los próximos meses, se realizará con técnicas tradicionales de maestros de ribera y permitirá visitas escolares.
El anterior propietario, Jan Santolaria Curel, hijo de Joan Santolaria Sarabia (propietario desde 1995 hasta noviembre de 2024), impulsó durante tres décadas el mantenimiento y la difusión de la navegación tradicional, cumpliendo el deseo de que la barca regresara a Mallorca.