El sector de defensa podría generar 1.000 millones y 10.000 empleos en Cataluña

La Cámara de Comercio de Barcelona plantea una estrategia para duplicar la industria de defensa en cinco años, con un impacto económico significativo.

Imagen genérica de dos manos estrechándose sobre un escritorio, simbolizando un acuerdo empresarial.
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Imagen genérica de dos manos estrechándose sobre un escritorio, simbolizando un acuerdo empresarial.

La Cámara de Comercio de Barcelona ha presentado una estrategia para impulsar la industria de defensa en Cataluña, con la que se prevé generar 1.000 millones de euros anuales y crear hasta 10.000 empleos en los próximos cinco años.

Esta iniciativa busca duplicar el tamaño del sector en un lustro, a pesar de reconocer las fuertes barreras de entrada que presenta el mercado. Sin embargo, se destaca su estabilidad y los elevados márgenes a largo plazo.

"La defensa debe entenderse como una oportunidad para la economía catalana y como una apuesta de política industrial tecnológica que no se puede dejar pasar."

el responsable del estudio
El informe, titulado “El potencial de la base tecnológica e industrial de uso dual en Cataluña”, ha sido elaborado por el Observatorio de la Industria de la Cámara de Comercio de Barcelona. Subraya el potencial de las empresas catalanas para aprovechar este impulso y la necesidad de una estrategia de colaboración público-privada como eje del desarrollo.
El estudio identifica 812 empresas con actividad o potencial en tecnologías de doble uso y señala que el principal reto de Cataluña en defensa no radica en sus capacidades, sino en su posicionamiento dentro del ecosistema. Actualmente, la región no forma parte de los corredores industriales definidos por la estrategia estatal ni tiene una presencia relevante en los principales instrumentos europeos del sector.
La Cámara destaca que el sector de defensa es exigente, con barreras de entrada elevadas como certificaciones complejas y requisitos de seguridad. No obstante, una vez dentro, ofrece estabilidad con contratos recurrentes y relaciones duraderas, lo que representa una oportunidad para las pymes industriales que quieran diversificarse hacia sectores de doble uso con mayor valor añadido, siempre que cuenten con el apoyo necesario para superar los obstáculos iniciales.
El documento propone un plan de acción con once medidas, incluyendo la creación de un programa de conversión industrial (Fit for Defence), una aceleradora de certificación, una oficina para captar fondos europeos y el impulso de consorcios industriales para competir en grandes proyectos. También se plantea reforzar infraestructuras de test y validación, avanzar en la soberanía de materiales estratégicos y desarrollar un ecosistema de talento especializado.