Según la representación sindical, uno de los últimos episodios tuvo lugar el martes en el Parque de la Ciutadella, donde un jardinero requirió asistencia sanitaria y el traslado en ambulancia a un centro médico. La CGT sostiene que las medidas de seguridad actuales son insuficientes y conllevan riesgos graves para la plantilla.
Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona ha confirmado la atención a dos trabajadores y ha asegurado que se han seguido los protocolos de prevención establecidos. El consistorio destaca la implementación de la jornada intensiva de mañana y el uso de pulseras para monitorizar la temperatura corporal como herramientas para mitigar el impacto de las altas temperaturas.
El sindicato cuestiona la eficacia de estos dispositivos y señala que ciertos colectivos, como los empleados de planes de empleo de Barcelona Activa, no disponen de ellos. Asimismo, alertan sobre las condiciones en el interior de los vehículos sin climatización, donde se habrían registrado temperaturas superiores a los 43 grados.
Ante la alerta por calor, el gobierno municipal ha reforzado las medidas preventivas, incluyendo la reprogramación de tareas exigentes, el aumento de los descansos y el fomento del trabajo en parejas. Además, se ha limitado el uso de vehículos sin aire acondicionado y se está ampliando la flota climatizada, que prevé llegar al 58 % del total.




